Félix García Sánchez

Incluso conociéndoles bastante durante dos años, a veces algún ERASMUS te sorprende...en ocasiones para mejor. Félix tenía difícil sorprender para bien pues partía de un reconocimiento bastante alto. Pero mira tú que llegas a Francia y lo ves con esas ganas de colaborar, con ese empuje, siempre agradecido, espontáneo, alegre, generoso...y con esa sonrisa permanente que siempre transmite buen rollo, que, de verdad, te entran unas ganas de felicitarlo públicamente que no podía desperdiciar esta ocasión para hacerlo antes de que él nos cuente, un poquito, lo vivido en Burdeos. Venga, chinato, cuéntanos!...




Bueno, en un principio dar las gracias en especial a Luis, profesor de FOL y EMPRESA,  y a Pascal, el profesor francés que colabora con nuestro programa, que han hecho posible que esto comenzase hace ya 10 años y aún siga aquí. Desde el momento en el Luis nos dijo en clase que podríamos estar aquí en Francia, para realizar parte de nuestras prácticas yo ni me lo pensé dos veces y le dije: "Luis yo quiero y tengo que ir a Francia, ¿Cómo lo puedo hacer?" en ese momento él respondió: "te lo curras en clase, con buenas notas, buena aptitud y mejor actitud" desde ese momento yo dije esta oportunidad está hecha para mi y bueno... AQUÍ ESTOY!!!!

Y no ponemos a lunes 6 de mayo, con mi presentación en Garage de la Gare (taller de Renault), en la presentación apenas pude decir mi nombre y mi edad por los nervios, pero supe que iba a encajar genial en ese taller. El primer día de trabajo me desperté antes de que sonase la alarma, por la ilusión  de trabajar aquí en Bordeaux, y con esas ganas me enfundé mi ropa de trabajo y me dispuse a cojer el autobús junto con Alexander, que era su último día de Erasmus y ambos fuimos al taller. Al llegar allí todos con muy buen rollo entre ellos, con sus risas sus cafés, y el que fumaba, con su cigarrito jajaja. Tanto los compañeros como el jefe son excepcionales, me han dado hasta un polo a juego con ellos para trabajar en el taller. Nunca pensé que podría estar tan a gusto, hago lo que puedo para comunicarme con ellos en francés pero cuando no soy capaz recurro a uno de ellos, Alex, que habla español y me ayuda. El jefe cada vez que pasa por mi lado me dice algo o me da una palmadita en la espalda, cualquier cosa, pero eso es lo que marca la diferencia para estar a gusto con la gente. 

Capítulo aparte merece lo que denominamos "operación gayumbo", y os cuento: resulta que llegó un coche al taller y había que sacar el depósito, cómo sospechais me iba a tocar a mí. Procedo con la extracción y no sé quién fue el ilustre conductor que llenó un coche gasolina con diésel pero bueno, me puse a intentar vaciarlo antes de sacarlo, y cuando quito el primero manguito ¡ZAS! Félix lleno de diesel por completo, mis compañeros que lo estaban viendo se desc...se reían de mí,  y yo con ellos. Me dieron unos pantalones limpios y tuve que escribir a Luis para que me trajera unos gayumbos limpios al taller, porque cuando digo que me calé todo es TODO.  Yo suponía que sería una entrega discreta pero Luis entró en el taller ondeando los gayumbos como si fueran la bandera del Atletic tras ganar la Champion, así que otra vez las coñas y las risas de todos los del taller. Fue un gran día. 

Pero como bien dicen todos aquí no va a ser solo trabajar y trabajar, también hay que divertirse, ganar la carrera de kart, escalar la duna du Pylat, visitar Saint Émilion (un pueblo de vinos super caros) y patear Bordeaux que hay que conocerla bien y disfrutarla. 

Los primeros días cuando Luis estaba aquí era llegar del trabajo, ducharnos, cambiarnos y escuchar "¡¡A por las bicis!!. Y nos íbamos a conocer la ciudad con las bicis, las catedrales, el río, los bares,... todo es alucinante. A mí lo que más me gusta es el ambiente del río. Todo el mundo allí, cada uno a su rollo, unos haciendo pique nique, otros cantando, haciendo deporte,... absolutamente excepcional. Y otra cosa que me ha alucinado es la quedada de vehículos clásicos que se hace el primer domingo de cada mes. Coches europeos, americanos, motos... había de todo allí nada más llegar, mi frase, como dijo Marcos era, "mira qué guapo" "mira qué guapo" y si así fue toda la mañana hasta que salimos de allí alucinando, yo creo que mojé un poquito mi ropa interior de la emoción. 

También  hablar de esos días que hemos salido, cada día una cosa nueva, el primer día estamos en un bar tranquilamente cuando de repente se acerca una chica y un chico y empiezan a hablar con nosotros, vosotros diréis pues una cosa bueno, normal, y si es algo común, pero la chica iba algo afectada por las cervezas y estuvimos hablando con ellos y de repente sin venir a cuento coge mi pinta y se la bebe y yo pues me quedé con un careto del quince, al final nos hicimos amigos y lo pasamos genial.

Bueno, esto llega a su fin y para mi por lo menos es una experiencia única que no me importaría volver a repetir. Muchas gracias de nuevo a Luis por todo, a mis compañeros del taller, Benjamin, Alex, Agbed, a mi jefe Philippe la secretaria Celine, a nuestro papá de Bordeaux, Alexis por sus geniales comidas (le tienen que dar unas cuantas estrellas Michelin, y a mí también que soy su pinche!) y porque me ha enseñado muchas cosas en la cocina y algunas otras fuera de la cocina; a Dylan y Marcos por hacer que nos riamos tanto con sus historias, a mis padres por darse un viaje de 8 horas para pasar un fin de semana conmigo, a todo el mundo que me ha apoyado y a ti que estás leyendo todo este testamento, te doy las gracias por perder unos minutos para leer mi historia.

5 comentarios:

  1. Desde el primer día que entró en el ciclo me dijo "mamá me voy a ir de Erasmus a Francia", y así ha sido. Yo veía que pasaba el tiempo y no llegaba, pero empezaron las reuniones, y llegó el día al que yo tanto miedo tenía, unas semana antes no podía de nervios, se iva el peque de la casa del que no me había separado nunca.
    Aguantando  las lágrimas le dije adiós, pasaron 15 días y nos recorrimos 900km para pasar un fin de semana maravilloso, fuimos a Burdeos y allí se me quito todo, ver lo bien que estava, como se manejava, lo bien ke lo se lo pasava, me alegró muchísimo. Es lo mejor que te ha pasado hijo una experiencia inolvidable, me alegro muchísimo.
    También dar las gracias a Luís por la dedicación y el empeño que pone en que esto sea posible.

    ResponderEliminar
  2. Un placer haberte tenido de pinché todo este tiempo. Que te gustará todo lo que cocinaba también ha ayudado,jaja. Un abrazo muy fuerte. La aventura termina, pero esperemos no sea la última que pasemos.

    ResponderEliminar
  3. Que decir yo de ti, solo espero que hayas aprendido mucho en la aventura, hace quince días que estuvimos allí tu madre y yo y me dió la impresión de que habías madurado aún más si cabe.
    Estoy muy orgulloso de tí.
    No cambies nunca.
    Mañana iré a por ti.
    Un beso

    ResponderEliminar
  4. Espero que haya sido una aventura increíble y que se haya enseñado un montón de valores.
    Esa aventura no la vas a olvidar nunca.
    Un beso tío grande

    ResponderEliminar
  5. Me alegro mucho pequeño de que hayas vivido una experiencia que te ha dado tantas alegrías. Que estaba claro que ibas a encajar en cualquier lugar al que te fueras, por esa gracia, esa simpatía, ese saber estar y ese salero que te identifican, porque vales para todo lo que te propongas. No olvides nunca esta etapa de tu vida, que a partir de aquí todo va a ir para arriba, con sus más y menos altibajos, pero para arriba. Pero bueno, está bien que vengas al pueblo que aquí también se te necesita jajajaja. Un beso enorme tiarrón.

    ResponderEliminar